• Sábado , 22 julio 2017

RUTA 35: Un camino ceferiniano

La ruta nacional 35 nace en la ciudad de Bahía Blanca y culmina en Río Cuarto. Atraviesa las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Córdoba. Tiene apenas unos 700 kilómetros, y vincula el sur con el norte de argentina.

En su extensión presenta varias referencias vinculadas a nuestro querido Ceferino, está poblada de ermitas y  cuenta con muchos devotos ceferinianos.

Desde Bahía Blanca –sede de nuestra redacción-,  de a poco la ruta va dejando la provincia de Buenos Aires para adentrarse en La Pampa, y pasar por algunas localidades cercanas, como Jacinto Araoz (recordada por haber sido el lugar de las primeras prácticas médicas del Doctor René Favaloro)

A unos kilómetros se encuentra el paraje Padre Buodo. Este sacerdote, fue un infatigable misionero italiano llegado al país en el 1900, para recorrer y llevar alivio con el testimonio de la Palabra y su ejemplo,  a la gente del actual territorio pampeano. Hoy se levanta un monumento en conmemoración a este infatigable religioso salesiano, que seguramente fue uno de los primeros en hablar a los habitantes de la zona sobre la fama de santidad de un jovencito mapuche, contemporáneo suyo…

Del paraje Padre Buodo, parte la ruta provincial 20, rumbo a General Acha. Allí, la comunidad salesiana local anima una ermita en Chacharramendi, en medio del desierto pampeano.

Luego se llega a la ciudad capital de La Pampa, Santa Rosa, donde un grupo ceferiniano mantiene una hermosa ermita en el kilómetro 321 de la ruta 35. Años atrás, Miguel Melis liderando el grupo, encaró la tarea de reconstrucción del lugar, tras sufrir el ataque desaprensivo de unas personas.

Eduardo Castex es otra localidad donde los fieles erigieron una ermita dedicada al Lirio de la Patagonia.

Hacia el norte, la próxima localidad es Embajador Martini, de unos 2.000 habitantes. Allí Norma Olga Herrero y su comunidad,  levantaron una hermosa ermita.

Y finalmente, la última localidad de La Pampa por la ruta 35, antes de cruzar el límite hacia Córdoba, es Realicó. Allí, las familias Tur y Gonzalez dieron al pueblo una ermita en el acceso a la localidad, cristalización de un sueño atesorado durante mucho tiempo. También colocaron en el año 2013, en el templo parroquial una imagen de Ceferino, a la que no le faltan flores. Al ingresar a  la provincia de Córdoba, la primera localidad del sur cordobés por dicha ruta es Huinca Renancó. Allí, sobre la ruta, Ricardo Ponce con gran sacrificio y bajo unos árboles autóctonos, forjó una ermita en honor a Ceferino. En el año 2004, personas inescrupulosas la destruyeron. Cansado de restaurarla una y otras vez, decidió emprender un proyecto para erigir el busto de Ceferino en la entrada de la localidad. Hoy, rodeada de sembradíos,  la imagen de Ceferino acompaña a los viajeros que transitan por la ruta 35 (ver foto)

Hacia el Norte, a pocos kilómetros de Río Cuarto, la ruta 35 finaliza en la localidad de Santa Catalina-Holmberg, y desemboca en la ruta 8. Allí, en el boulverd General Paz, apenas a 100 mts de la ruta, los vecinos y el municipio construyeron una hermosa ermita en honor a Ceferino.

En la misma localidad un comercio ofrece esculturas, principalmente bustos de personalidades, para colocar al aire libre. Entre Gardel, Evita y otros notables, se puede ver al transitar por la ruta, un sereno rostro de Ceferino.

A 34 kilómetros de dicho cruce, sobre la ruta 8, se encuentra Sampacho, (en lengua quechua significa “tierra que tiembla”).  Es una tranquila localidad de unos 8.000 habitantes. En el lugar, los devotos prometen trazar la plazoleta “Ceferino” donde se encuentra una ermita en su honor.

Entre la pampa húmeda y seca, se extiende la ruta 35, corazón de la pampa argentina. Está vincula a localidades donde habitan devotos de un hijo de nuestra tierra, cuyos ancestros supieron recorrer libremente esas extensas planicies. El mensaje de este joven mapuche sigue siendo una propuesta vigente en medio del bullicio de este tiempo.

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