• Sábado , 25 marzo 2017
La opción por los últimos

La opción por los últimos

El compromiso del cristiano en el mundo actual se vive de muchas maneras. Hemos querido entrevistar a dos hermanos que viven su compromiso cristiano entre los más pobres, los excluidos de este sistema.

Coco Romanín es un hermano coadjutor salesiano que trabaja en una de las más grandes villas miserias del Gran Buenos Aires. Angel Callupil es un joven mapuche que acompaña desde Trelew a las comunidades mapuches-tehuelches, en medio del desierto patagónico chubutense. Desde estos extremos, desde estos lugares olvidados del país nos comparten su experiencia.

¿En dónde y en qué consiste el servicio que presta cada uno?

Coco: Vivo en una comunidad religiosa salesiana en la localidad de Don Bosco, pegadito a la Villa Itatí, de Quilmes, en el Gran Buenos Aires. Viven nada menos que 50.000 personas en ocho cuadras a la redonda, en condiciones de extrema pobreza, sobre todo los más cercanos a la cava de la villa (a 14 metros por debajo del asfalto).

Los salesianos (en Villa Itatí y en Esperanza Grande) acompañamos varias actividades dentro y fuera de la Villa, pero en su inmensa mayoría de servicio a los vecinos.  Juntos con las Hermanas Franciscanas (que viven en el barrio) acompañamos trabajos cooperativos con cartoneros y jardineros,  capacitación laboral, apoyos escolares, casa del niño, centros de adolescentes, oratorios de noche y de tarde…. Para los animadores hacemos un curso de educación popular una vez a la semana, grupos bíblicos, y todo lo que surge en torno a la actividad parroquial

 Angel: Yo vivo en el barrio Don Bosco, de Trelew. Aquí llegamos en 1972 desde Gastre, en el centro-norte de la meseta de Chubut. La barriada y el campo son parte de mi vida, son el territorio donde me reconozco: en el barrio generando, junto con otros vecinos/as,  espacios de encuentro e iniciativas que nos ayudan a sentirnos bien, que nos hacen comunidad y en la meseta, compartiendo el camino junto a los pobladores de las comunidades mapuche-tehuelche en el rescate de la identidad, en los procesos de organización, en los reclamos.

¿Cómo transcurre un día de sus vidas en este contexto?

Coco: Por la mañana rezamos juntos en comunidad, y después salimos para animar estas actividades. A mí me toca estar más cercano a las actividades ligadas al mundo del trabajo y del centro nocturno de varones con los talleres y grupos que surjan, como el reciente taller de reciclado: “cartón pintado”. Son alternativas de respuesta a la necesidad de generar espacios educativos Y preventivos de las adicciones.

 Angel: Una vez al mes voy a los parajes rurales de la meseta chubutense. Allí nos juntamos con dirigentes de las comunidades mapuches, retomando temas que se discuten y piensan en los Trawn (encuentros) de todas las comunidades del pueblo mapuche-tehuelche de la zona, organizando iniciativas que nos fortalezcan como, por ejemplo, la Feria de Actividades Productivas de la Meseta, motivando al grupo de hilanderas y tejedoras de Gan-Gan. Esto en la dinámica de la visita, del encuentro entre mate y mate, del silencio y la mirada profunda, de la confianza de compartir el camino de más de 25 años.

En el barrio es otra la dinámica, pero siempre sosteniendo la calidez de la juntada, también de la visita o de los encuentros en la calle nomás. Allí surgen iniciativas como, por ejemplo, eliminar el basural de una esquina y en su lugar poner unas plantas y flores para cambiar el barrio, generar espacios para los pibes/as  que puedan tener espacio para desarrollarse,  entre otras cosas.

¿Cómo se fue despertando en ustedes la opción por los pobres?

Coco: Eso lo comencé a experimentar en mi familia… por las maneras de estar entre los más humildes, los comentarios y actitudes de mis papis acerca de la pobreza… Después esto se fue asentando más en los grupos donde participaba de joven (Exploradores y Mallín). Aprendí a vivir y compartir más de cerca esta realidad. Y, ya siendo salesiano, a través de tantos testimonios de hermanos jugados por la causa de Jesús.

Pero sobre todo son y fueron los mismos pobres que me evangelizan día a día y a quienes les debo mi opción.

Angel: En la familia es donde nace ese despertar de la “opción por los pobres”, como dice Coco. También porque es parte de mi origen, porque siempre compartimos entre vecinos, dando una mano y participando y buscando salidas de manera conjunta… para tener la red de agua y luego el gas, para que mejoren las condiciones de nuestras vidas, pero siempre con mirada generosa, solidaria, en la causa popular, primero sintiéndome pueblo con el otro/a.

¿Cómo ha influenciado su formación cristiana en esta opción?

Coco: Cuanto más conozco a Jesús y sus convicciones, sus hechos, sus mensajes, más me siento llamado a construir este Reino donde los pobres tienen el primer lugar.

Angel: En los años de niñez y adolescencia, en la capilla del barrio, siempre andaba cerca el librito del documento de Puebla. Seguramente sus hojas han sido inspiración para quienes me acompañaron en ese momento… ir hacia el otro y ser sujetos de acción. Ya en la juventud descubrir la dimensión transformadora de nuestra acción y conocer una Iglesia que es samaritana, profeta y mártir, me confirmaron en el lugar desde donde voy compartiendo la vida y el andar, la militancia que venimos compartiendo con compañeras/os como Coco, entre otros…

¿Qué es lo que más valoran de lo que van contemplando en la tarea cotidiana en este contexto de pobreza en el que trabajan?

Coco: Puedo nombrar tres cuestiones:

  • La gente del barrio. Su manera de ayudarse, de pelearla día a día, la integración del diferente, la devoción popular, el sentido festivo de la vida…
  • Mi comunidad, y ampliada a otros religiosa/os con los que compartimos el seguimiento de Jesús en la inserción entre los más pobres.
  • Las pequeñas y grandes parábolas del Reino que se suceden en los barrios, en lo escondido de los hogares, los comedores, las instituciones que luchan por la defensa de la vida amenazada,  por la justicia y el trabajo comunitario, el compartir de los pibes, las pequeñas comunidades de eclesiales de base, los oratorios festivos, … etc.

 Angel: Lo que mas valoro es la capacidad de seguir adelante que hay en el pueblo, en vecinos/as que han pasado momentos dolorosos y siguen en pie, que la historia les ha dado golpes fuertes y siguen peleando con dignidad, tantos testimonios de pobladores que siguen apostando por el territorio, que con gestos sencillos y cotidianos nos dicen que se puede, que es posible el cambio, que hay que confiar en los newen (fuerza)

¿y lo que más les preocupa?

Coco: La trata de personas, la invasión de la droga, la indiferencia de los satisfechos…

Angel: Lo que más me preocupa la indiferencia de los gobiernos y como actúa con la violencia institucional poniendo como blanco a nuestros pibes. También la negación de la diversidad cultural y de pueblos, me preocupa el avance de las industrias extractivas en cómo se piensa  destruir la Creación…

¿Qué historias o personas han sido sus referentes y son su apoyo en esta opción de vida que han elegido?

Coco: Es difícil elencar… pero partiendo de Don Bosco, seguidores como Nóvak, Luis Sánchez,  Eliseo Morales, el barrendero Silva, Don Jaime De Nevares. Y hoy Oscar Romero

Angel: Las personas que han sido referentes son Angela y Francisco mis padres, el Padre Lucio Sabatti, esos que fui conociendo de la historia, en mi andar. También el obispo Enrique Angelelli y Oscar Romero, Don Jaime de Nevares, Pedro Casaldáliga, Rigoberta Menchu… Y actualmente son mi apoyo Doña Ermelinda Painequeo, Don Patricio Huichulef, la Hna. Cecilia Lee y esos nuevos/as compañeros de camino que se van descubriendo día a día.

¿Quieren compartir algo más con aquellos que quizás estén pensando hacia donde encaminar sus vidas?

Coco: Que no dejen de hacer el bien y aprovechen esta primavera de la Iglesia iniciada con Francisco para construir el Reino que Jesús nos propone en su Evangelio.

 Angel: Me parece importante en la opción por los últimos/as, confiar siempre en la capacidad de transformar, en lo pequeño que puede ser levadura, en ese granito de mostaza que puede ser algo grande, pero no grande por grande nomás, sino grande porque es inclusivo, grande porque es solidario, porque es generoso. Transformar  y haciéndolo con alegría, felicidad compartida… según la palabra de Jesús “ustedes serán felices, si sabiendo estas cosas las ponen en práctica”

Agradecemos a Coco y a Angel por compartir sus ricas experiencias de vida con nosotros.

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